1 · La resolución de tu monitor manda
La GPU se elige por la pantalla, no al revés. Una tarjeta pensada para 4K en un monitor 1080p está desaprovechada, y una de entrada en un monitor 1440p de 144 Hz nunca alcanzará esos cuadros. Define primero a qué resolución y a cuántos hercios vas a jugar; eso decide la gama.