1 · Rendimiento en gaming
En gaming, ambos están extraordinariamente cerca y, a 1440p o 4K, el cuello de botella suele ser la GPU, no el procesador. La diferencia real aparece en 1080p competitivo de muy alto FPS, donde cada cuadro cuenta.
AMD tiene una carta fuerte: los Ryzen 5 con caché 3D (X3D) lideran muchos benchmarks de juegos gracias a su enorme memoria caché. Intel Core i5 responde con frecuencias altas y la potencia de sus P-cores. Para la mayoría, ambos entregan una experiencia de gaming impecable.
Para gaming puro al máximo, los Ryzen 5 X3D destacan; para uso mixto a buen precio, el Core i5 es muy sólido